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Mentira

Pasan los años y aún se mece tu esperanza de niña frágil
Aposada entre las palabras y la música de una promesa inmóvil
Te llenas de belleza y cánticos siúticos en una mentira tácita
Mentira que construyes en cada movimiento de tu mente estrecha

Así pasas las horas
y los días
y los meses
y los años

Apostando a que mañana será distinto por obra y gracia de la vida
Como si la vida estuviera escrita en un papiro mágico
o fueran mandamientos que dictan lo que tienes que hacer cada día

Tal vez no te das cuenta
o no quieres darte cuenta

Al fin de al cabo mañana habrás olvidado
Y los que no han olvidado sabrán aceptarlo.

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Aparecimos alguna vez erráticos animales inútiles, suicidas y torpes; micro destructivos vagabundos carentes de sentido y brújula; sin expectativas y en el vacío, indefensos en la hostilidad del infinito que creímos adverso pero que no era más que indiferente. Nos hicimos figura de una tormenta, una gran tormenta en remolino, un torbellino naufragando al viento;  aves sin rumbo aleteando sin estacionarse, hojas de otoño flotando en círculos sobre el suelo de nuestra ignorancia, insignificantes remolinos revoloteando en la superficialidad de lo ínfimo. Y así fuimos rueda al pavimento húmedo y a la piedra lluvia, gravitamos en la imparable cinética del universo;  en la materia, en la antimateria, en el átomo, en la partícula. En el silencio fuimos los enormes estruendos de las nebulosas. Como motas de polvo, atrapadas y arrastradas por el giro de un molino que nos posó sobre sus astas; y los segunderos de un reloj que borraba las huellas de nuestras pisadas al instante, n...