Mis últimas palabras se las llevó tu silencio sordo, desde entonces me dirijo al viento y le escribo a las montañas. busco parajes para gritar con toda mi fuerza lo que me prohibiste hablar. Pero te apareces como relámpago entre las nubes de lo lejano me encegueces con tu luz me callas con tu vértigo y me clavas tu indiferencia.
"Si no conoces todavía la vida, ¿cómo puede ser posible conocer la muerte?" (Confucio)