No estás aquí, estás con él. Lo dicen tus ojos dormidos, tu beso que busca, tus manos perdidas. Estás con él, no estás aquí. Lo grita tu cuerpo, tus torso de ensueño, tus labios perfectos. No estás aquí, estás con él. Tú y tu esbeltez, con él, perdida en un sueño, sumida en la angustia. No estás aquí, estás con él
"Si no conoces todavía la vida, ¿cómo puede ser posible conocer la muerte?" (Confucio)